Las chuches tienen todos los ingredientes para que los niños, una vez las prueban no quieran separarse de ellas. Infinidad de colores, formas divertidas y sabores golosos. Gustan a todos los niños, y es que su sabor dulce es un reclamo instintivo ya que desde el útero, una vez el sentido del gusto está activo a partir del tercer mes, el bebé responde a sabores dulces del líquido amniótico acelerando el movimiento de deglución, y sin embargo dejando de tragar ante sabores ácidos o amargos. Además, una vez que el niño nace, el primer alimento que toma, la leche materna, también es dulce reforzando así su gusto por este sabor.
A pesar de ser un manjar para nuestros niños debemos tener mucho cuidado con el consumo de las chucherías, estas son poco saludables por la cantidad de azúcares y aditivos que contienen, además de su nulo aporte nutritivo. Aunque a partir de los dos años los niños ya pueden comerlas, es importante que desde casa retrasemos al máximo la primera vez que nuestros peques las prueben. Esto no es fácil ya que una vez empiezan el cole, asisten a una fiesta de cumpleaños o durante las meriendas en el parque, verán a otros niños comerlas y éstas despertarán su atención. Cuando ocurra esto, educarles en un hábito de consumo moderado de chuches, como algo ocasional y nunca como un hábito diario es fundamental para su salud.
Para evitar que las chucherías se conviertan en un reclamo habitual de tus hijos, te propongo algunos consejos:
- En primer lugar, no tener chucherías en casa y ser un buen ejemplo para ellos, evitando que vean en el entorno familiar comer este tipo de productos a menudo. Ello será la base para educarles en un hábito saludable.
- No prohibirles comer chuches, igual que a los adultos, de vez en cuando es bueno dar al paladar un capricho. Pero tampoco utilizarlo como premio a sus obligaciones (hacer los deberes, aprobar un examen con buena nota o portarse bien, es un chantaje poco educativo, nada saludable y que se convertiría en un consumo habitual). Pero sí restringirlo a situaciones puntuales que antes pactéis con el niño, como cumpleaños, fiestas o días especiales.
- Explicarles por qué las chucherías no son saludables y que por ello no se pueden comer todos los días, así como los problemas dentales que pueden causar. Sabiendo el porqué solo pueden comerlas en ciertas ocasiones, los niños no sentirán frustración, valorarán y serán más especiales los momentos en que sí puedan comerlas.
- Asegurarse de que hay una correcta higiene bucal y especialmente después de comer golosinas. Ello debe formar parte de un hábito de higiene que también debemos educar desde que son bien pequeños.
- Las golosinas nunca pueden sustituir una comida, por ello se las daremos siempre lejos del horario de comidas o después de los postres para evitar que les quiten el hambre y ayudar a que las cantidades que comen no son desmesuradas.
- Intentar que el resto de familiares respeten estos hábitos, evitando que les lleven chucherías cada vez que les ven, o comprándoselas cuando los niños se las piden a los papis y estos les han dicho que no. Si esto ocurriera, nosotros podemos guardarles las chucherías y dárselas cuando lo veamos conveniente o para medir la cantidad de lo que comen, explicándoles que es algo excepcional.
- Siempre que sea posible, sustituir las chucherías de compra por recetas que podemos elaborar en casa. Proponer a nuestros peques hacer nuestras propias chuches como gominolas caseras, piruletas de chocolate o palomitas, bien para una fiesta de cumpleaños o cualquier otro día especial puede convertirse en un plan muy divertido y familiar.
Indi Retuerto
Pedagogía, Deporte, Juego y Aprendizaje





Muy interesante.Desconocía que la adicción a las chuches puede tener su origen en el seno materno.Muy instructivo saber que nunca debemos utilizar las chuches como recompensa.
Animo en este nuevo proyecto. Tengo mucho interés en la lectura de nuevos artículos: me acerco inexorablemente a la fase vital del “abuelazgo” y quiero estar preparado.
Gracias por estos buenos consejos
Gracias a tí por leernos! Espero te sea útil
Saludos Lorenzo