Kris Humphries, jugador de baloncesto de los Nets de New Jersey conoció a Kardashian hace seis meses, tiempo suficiente para darse cuenta de que pasar por el altar no iba a ser ninguna locura. La boda presupuestada en 10 millones de dólares se ha convertido en la más mediática después del enlace entre Kate Middleton y el Príncipe Guillermo de Inglaterra.
El enlace tuvo lugar en California en el Sotto Il Monte (mansión privada de 9.5 acres en Montecito, CA) y resultó ser un poco accidentada, según el New York Post, DJ Cassidy (DJ del evento) fue obligado por la policía a parar su sesión tras las continuadas quejas y llamadas de los vecinos por ruido y alboroto.
La boda va a reportar al nuevo matrimonio unos abundantes ingresos (según el NY Post las fotos han sido vendidas a la revista People por dos millones y medio de dólares). Pero eso no es todo, Kim Kardashian que cuenta con reality show en el canal americano E! narrará todos los entresijos de su boda en un programa especial llamado Kim’s Fairytale Wedding: A Kardashian Event. Este evento especial podría reportar entre 12 y 15 millones de dólares.
El organizador de eventos norteamericano Tony Schubert ha comentado que la mayoría de empresas han cedido instalaciones, catering y demás viandas a cambio de publicidad, por lo que la boda les va a salir barata barata por no decir gratis. La novia vestida por Vera Wang y el novio por Ermenegildo Zegna parece ser que no pagaron ni por sus trajes.
A la fastuosa fiesta asistieron 440 invitados como Demi Lovato, Babyface, Mario Lopez, Eva Longoria, Carmelo Anthony, Ryan Seacrst, Lindsay Lohan, Venus y Serena Williams y todos fueron vestidos de blanco y negro, tal ycomo solicitó la curiosa pareja.



